12.02.2009

prueba de entrada

esta es uan prueba ..una..prueba...una prueba...
ANTONIO Y LA MULITA DE TRAPO
Algunos cuentos comienzan con “erase una vez “, otros pueden comenzar con “en un lejano reino” y otros más comienzan contando que “Había una vez…” pero éste cuento no comenzará de ninguna de ésas maneras, porque éste es el cuento de un niño muy especial, un niño tan especial como tú y como cada uno, pero al mismo tiempo , un niño como nunca antes se había visto, así que este cuento comenzará con un pedazo de tela en una gran ciudad…
Sobre una gran avenida, en un edifico gris, había un taller de costura, tenía varias filas de máquinas de coser, al fondo se encontraba una mesa de corte y es sobre su superficie donde comienza nuestra historia, hasta allí Juan trajo un gran rollo de tela de colores brillantes y lo extendió sobre la mesa, luego la dobló hasta que tuvo muchas capas encimadas, después puso un molde de papel encima y con un cuchillo especial la cortó para obtener muchos pedazos iguales, entonces Pedro le llevó los trozos de tela a las costureras que ya esperaban frente a las máquinas de coser, a una de ésas máquinas llegaron dos trozos especialmente coloridos. María la costurera, los vio y se imaginó a un niño con una gran sonrisa, con ése alegre pensamiento los cosió, de allí la tela pasó a otro piso. Pepe la rellenó con algodón, así parecía una pequeña almohada, la acomodó en un carrito que llevaron al segundo piso. Roque le puso un palo en la parte de abajo, después Virginia, una viejita que usaba unos lentes tan gruesos que parecían lupas, con mucha calma y mayor paciencia cosió listones, cordeles, unas orejitas de dos colores, crines de estambre y por último unos grandes botones en lugar de ojos, solo que… en parte porque Virginia ya no veía bien y en parte porque ya no había muchos botones, cosió un botón de cada color.

1 comentario: